El 25 de marzo de 1990, Andre Agassi consiguió el título más significativo de su incipiente carrera al derrotar a Stefan Edberg (6-1, 6-4, 0-6, 6-2) en la final de Miami. Esta victoria en el Lipton Championship, considerado en aquel momento el torneo más grande fuera de los Grand Slams, fue un hito crucial para el joven estadounidense, quien previamente había recibido considerables críticas por su incapacidad para triunfar en grandes competiciones.
