Arthur Fils, a lo largo de la semana, tu saque había sido prácticamente inexpugnable: no habías cedido ni un solo punto de quiebre y te ayudaba constantemente a salir de situaciones difíciles. Sin embargo, hoy, las cosas parecían diferentes. ¿Qué crees que contribuyó a este cambio?
Arthur Fils: Principalmente, se debió a que mi saque fue ligeramente más lento y un poco menos preciso en su ubicación. Esta diferencia, aparentemente pequeña, fue suficiente para que mi oponente restara con mayor comodidad. Mis saques se volvieron un poco más predecibles, lo que le facilitó anticipar dónde apuntaba.
