El pívot de los Cleveland Cavaliers, Jarrett Allen, ha sido declarado como «cuestionable» para el partido del viernes contra los Miami Heat. Ha estado de baja desde el 3 de marzo debido a una tendinitis en la rodilla derecha, perdiéndose los últimos 10 encuentros.
Antes de su lesión, Allen, de 27 años, estaba jugando a un nivel excepcional, promediando 21.0 puntos, 10.6 rebotes y 2.0 asistencias con un 72.4% de tiros de campo en un tramo de 14 partidos.
La ausencia de Allen ha tenido un impacto notable en el rendimiento de los Cavs. El equipo registra un récord de 12-10 sin él, en comparación con 33-18 cuando está disponible. Su influencia es especialmente evidente en el rebote y la protección del aro.
El entrenador de los Cavaliers, Kenny Atkinson, comentó esta semana que la recuperación de Allen progresa positivamente. «Lo vi ayer en la cancha con contacto. Creo que estamos en la fase final para que esté listo. Podría anticipar su posible regreso en los próximos dos partidos», afirmó Atkinson.
A pesar del posible regreso de Allen, se espera que los Cavs sigan con varias bajas. Craig Porter Jr. (distensión en la ingle izquierda), Jaylon Tyson (dedo del pie) y Dean Wade (tobillo) están descartados para el encuentro.
