Jarrett Allen ha regresado y los Cleveland Cavaliers no podrían haberlo planeado mejor. El pívot titular volvió a la cancha tras una ausencia de 10 partidos debido a una lesión en la rodilla, firmando 18 puntos y 10 rebotes en poco más de 18 minutos en la victoria por 149-128 sobre los Miami Heat.
Allen había estado de baja desde el 3 de marzo, cuando sufrió una lesión contra Detroit. La dolencia fue descrita inicialmente como una tendinitis severa, y los Cavaliers adoptaron un enfoque cauteloso con solo nueve partidos restantes en la temporada regular.
El entrenador Kenny Atkinson destacó la importancia del regreso de Allen para un equipo que rara vez ha estado al completo esta temporada. «Con él, todo comienza en el aro, en ambos extremos», explicó Atkinson. «Nos ofrece una amenaza y protege el aro, y eso facilita las cosas. Es como un portero de 2,13 metros. Es una parte fundamental de lo que hacemos».
Atkinson expresó su satisfacción por el hecho de que el equipo tenga tiempo para que Allen se integre con James Harden, adquirido en el cierre del mercado de traspasos, y el All-Star Donovan Mitchell antes del inicio de los playoffs.
Allen, quien promedia 15.3 puntos y 9.2 rebotes en 51 partidos como titular esta temporada, era uno de los mejores jugadores del equipo antes de lesionarse. Anotó un récord personal de 40 puntos con 17 rebotes contra Portland el 1 de febrero.
Cleveland ocupa actualmente el cuarto puesto en la Conferencia Este. Los Cavaliers siguen sin contar con los jugadores de rotación Jaylon Tyson (dedo del pie) y Dean Wade (tobillo).
