Entre los vientos que soplaban sobre el Mediterráneo, donde las certezas de la tierra batida a menudo se desmoronan, Jannik Sinner encontró algo inesperado: no solo un título, sino una nueva versión de sí mismo.
«Sí, semana increíble», declaró tras ganar el Masters de Montecarlo. «Partidos muy, muy buenos de mi parte. Así que muy, muy feliz. Intenté aumentar mi nivel partido tras partido, lo cual he hecho, así que estoy muy…»
