La Fórmula 1 ha sabido aprovechar eficazmente la tecnología para impulsar drásticamente su popularidad global. Una innovación clave, Formula One TV, funciona como un centro integral para los aficionados, consolidando todo el contenido esencial en una única plataforma accesible. Este caso de éxito plantea la pregunta: ¿podría el tenis beneficiarse de manera similar al desarrollar una experiencia digital integrada para su base de seguidores?
