La experiencia nos enseña que las cinco semanas que separan Montecarlo de Roland Garros son más que suficientes para que la forma cambie drásticamente. Cualquiera que sea el resultado de la final del domingo entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en el Monte-Carlo Country Club, prevista para las 15:00 CET, habrá poca utilidad en designar un favorito artificial para el segundo Grand Slam del año. Mucha agua —o…
