Desde la perspectiva de Toronto, este enfrentamiento se siente… familiar.
Una serie de playoffs entre los Cavs y los Raptors aún trae a la memoria la era de «LeBronto», cuando LeBron James solía poner fin a la temporada de Toronto. Ahora, los equipos y las estrellas son diferentes, pero la misma inquietud persiste.
Esta vez, un equipo de los Cavs renovado se interpone en su camino.
La adición de James Harden ha cambiado la dinámica. Cleveland tuvo un récord de 21-9 en los partidos en los que jugó junto a Donovan Mitchell, formando una potente pareja en el perímetro que Toronto deberá descifrar.
Y ese es el gran desafío.
Limitar que Harden y Mitchell lleguen a la línea de tiros libres. Más fácil decirlo que hacerlo. Mitchell, por sí solo, intentó 17 tiros libres en un enfrentamiento previo entre ambos equipos.
Aun así, los Raptors llegarán con cierta confianza.
Barrieron la serie de temporada regular. Si bien los tres partidos ocurrieron temprano en la temporada y podrían no tener la misma relevancia ahora, algo es algo.
Por parte de Cleveland, la presión es palpable. El entrenador Kenny Atkinson no lo ocultó.
«Es ahora cuando nos ganamos el sueldo», dijo. «Llegas a lo estratégico… sientes esta energía, tu energía renovada».
Los Cavs realizaron movimientos audaces. Tienen mayor profundidad y experiencia. Pero también surgen interrogantes: la salud, la continuidad de la alineación y la consistencia defensiva.
Y desde el punto de vista de Toronto, ahí reside la oportunidad.
Los Cavs podrían ser los favoritos. Pero como la historia ha demostrado, los Raptors no carecerán de motivación.
