Los Los Angeles Lakers continúan implementando cambios significativos en su organización bajo una nueva propiedad. Según múltiples informes, la franquicia ha prescindido de más de una docena de empleados en varios departamentos como parte de un esfuerzo de reestructuración más amplio, tras la venta de la franquicia de la familia Buss al empresario Mark Walter, valorada en unos 10 mil millones de dólares.

Los despidos, según informó ESPN, afectaron áreas como marketing, comunicaciones, contenido y asociaciones corporativas. Paralelamente, la organización ha incorporado a varias figuras destacadas en los frentes de negocio y baloncesto en los últimos meses.
Lon Rosen ha sustituido al veterano ejecutivo Tim Harris como presidente de operaciones de negocio, mientras que Michael Spetner y Ryan Kantor se han unido para ocupar roles de liderazgo importantes en el área de negocios. En el ámbito del baloncesto, los Lakers han contratado recientemente al ex entrenador de Virginia, Tony Bennett, como consultor y asesor de draft, junto con el especialista en análisis Rohan Ramadas, quien ejercerá como asistente del gerente general de estrategia y sistemas de datos.
El presidente de operaciones de baloncesto de los Lakers, Rob Pelinka, también anunció que la franquicia planea seguir invirtiendo fuertemente en la infraestructura de desarrollo de jugadores, incluyendo la adición de laboratorios de biomecánica, movimiento y recuperación en el Centro de Entrenamiento UCLA Health del equipo. «Es una reconstrucción y reconfiguración total», afirmó Pelinka recientemente. «Elevarlo y llevarlo al siguiente nivel».
Los Lakers fueron eliminados por los Oklahoma City Thunder en la segunda ronda de los playoffs.
