Las Finales de la Conferencia Este están a la vuelta de la esquina, y para el ala-pívot de los Knicks, Karl-Anthony Towns, esto significa un aumento en la presión y un tipo de prueba diferente.
Hasta ahora, ha experimentado diversas situaciones. En la primera ronda, los defensores más pequeños intentaron ahogarlo. La segunda ronda presentó a un Joel Embiid lesionado y a un veterano constante como Andre Drummond. Ninguno de estos escenarios se compara con lo que está por venir.
Si los Knicks se enfrentan a los Cavaliers, el desafío se centrará en la longitud y el tiempo de reacción. Evan Mobley y Jarrett Allen son excelentes protectores del aro entre los equipos restantes. Contrarrestan todo, cierran espacios rápidamente y ya han incomodado a Towns esta temporada. Cleveland lo obligó a tomar tiros difíciles y a tomar decisiones apresuradas.
Por otro lado, si el oponente son los Pistons, el tono del juego cambiará. Jalen Duren aporta potencia física. Detroit se inclina por un juego más agresivo, lucha por los rebotes y convierte la pintura en un campo de batalla. Ese equipo ya causó problemas a Nueva York con su tamaño y su disposición al contacto físico.
Aun así, la versión actual de Towns luce distinta.
Los Knicks han realizado ajustes. Están volcando más ofensiva a través de él, permitiéndole operar desde los codos de la zona y tomar decisiones. Esto ha abierto la cancha y liberado a Jalen Brunson y al resto de los bases.
Towns ya no espera su turno; ahora inicia, lee y dicta el juego.
Esta evolución podría ser la clave. Ya sea contra la longitud de Cleveland o la fuerza física de Detroit, Towns parece más preparado para lo que le espera.
